domingo, 10 de abril de 2011

Horkheimer y Adorno

La naturaleza no debe ya ser influida mediante la asimilación, sino dominada mediante el trabajo. La obra de arte posee aún en común con la magia el hecho de establecer un ámbito propio y cerrado en sí, que se sustrae al contexto de la realidad profana. En él rigen leyes particulares. Así como lo primero que hacía el mago en la ceremonia era delimitar, frente al resto del entorno, el lugar donde debían obrar las fuerzas sagradas, de la misma forma en cada obra de arte su propio ámbito se destaca netamente de lo real. Justamente la renuncia a la influencia, por la cual el arte se distancia de la simpatía mágica, conserva con tanta mayor profanidad la herencia de la magia. Ella pone la pura imagen en contraste con la realidad material, cuyos elementos conserva y supera en sí dicha imagen. Está en el sentido de la obra de arte, en la apariencia estética, ser aquello en lo que se convirtió en la magia del primitivo, el acontecimiento nuevo, terrible: la aparición del todo en lo particular. En la obra de arte se cumple una vez más el desdoblamiento por el cual la cosa aparecía como algo espiritual, como manifestación del maná. Ella constituye su aura. En cuanto expresión de la totalidad, el arte reclama la dignidad de lo absoluto.

Dialéctica de la Ilustración. Fragmentos filosóficos. M. Horkheimer, T. W. Adorno

viernes, 16 de octubre de 2009

Panero

“Viejo es poco, me creo Matusalén. Me miro al espejo y me doy miedo: miedo a mi violencia y en definitiva a mi verdad, porque la verdad siempre es una forma de violencia.”


Leopoldo María Panero en Después de tantos años, de Ricardo Franco.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Huntington

Es humano odiar. Por propia definición y motivación, la gente necesita enemigos: competidores en los negocios, rivales en el rendimiento académico, oponentes en política. Desconfía de forma natural y ve como amenazas a quienes son diferentes y tienen la capacidad para hacerle daño. La resolución de un conflicto y la desaparición de un enemigo generan fuerzas personales, sociales y políticas que dan origen a otros nuevos. “La tendencia a un “nosotros” contra “ellos” es – como dijo Ali Mazrui -, casi universal en la arena política.”



El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial, Samuel P. Huntington, pág. 172